¿PODEMOS SABER SI ALGUIEN MIENTE?

A todos nos encantaría saber cuándo alguien nos miente, tener la capacidad y la habilidad para poder leer los gestos y la mente de las personas con las que nos cruzamos cada día buscando un posible engaño. Pero ¿es esto posible?

Todos mentimos. Mentir es una capacidad humana más importante de lo que pensamos, y una habilidad que utilizamos frecuentemente en nuestras relaciones sociales. De hecho, la aparición de la mentira a lo largo de nuestra evolución, marcó un punto de inflexión importantísimo en el devenir de nuestro desarrollo como seres humanos, y también juega un papel muy reseñable en el desarrollo normal de cualquier niño.

Mentir es una de las forma que utilizamos para gestionar las diferentes impresiones y experiencias cotidianas. Solemos mentir para escapar del castigo social o para obtener recompensas sociales. En la comunicación verbal, mentir puede conferirnos ventajas en la contienda social y se basa en fundamentos evolutivos. Por ejemplo, si puedo hacer que yo parezca más grande y amenazador de lo que realmente soy, entonces podré disuadir a un depredador de que me de caza; si puedo parecer que soy inofensivo, entonces, podré atrapar más presas. Si puedo parecer más atractivo, puedo atraer a una pareja.

Pero mentir también tiene su lado oscuro y destructivo, pudiendo ocasionar daño, destrucción miseria y conflicto. Viendo entonces la capacidad que tiene la mentira para ocasionar tanto mal, poder detectar de forma fiable cuándo miente una persona tendría un valor incalculable. Pensemos cómo acabarían algunos negocios, acuerdos, etc., si pudiésemos decir a esa persona en tiempo real que sabemos que está mintiendo. 

Un artículo reciente del psicólogo Tim Brennen de la Universidad de Oslo, hace un repaso de los métodos de detección de mentiras que han ganado popularidad o algún tipo de respaldo empírico.

¿DETECTAN LAS MENTIRAS LOS MÉTODOS DE DETECCIÓN DE MENTIRAS?

Un aspecto que ha cobrado mucha importancia es el lenguaje no verbal. Existen multitud de libros, cursos, artículos o documentales que describen cómo analizar los gestos y expresiones de las personas para saber si están mintiendo o diciendo la verdad. Es como si el lenguaje corporal pudiera traicionarse y traicionarnos cuando mentimos. Por ejemplo, si al hablar desviamos la vista hacia la derecha, es que estamos mintiendo, o que hay una serie de músculos (microexpresiones) que se activan de manera inconsciente cuando mentimos.

La realidad es que, actualmente, no existe forma de poder saber si alguien miente por los gestos de la cara o el lenguaje corporal. Todos los intentos para validad de forma científica estos métodos han fracasado. Aun así, muchas instituciones se gastan fortunas en desarrollar y apoyar caros e inútiles programas de análisis del comportamiento que afirman ser capaces de detectar mentiras.

Un aparatejo muy conocido, y que se hizo famosos por su aparición en un programa de televisión es el polígrafo. El polígrafo fue inventado en 1939 en California. Su funcionamiento se basa en la hipótesis de que, cuando mentimos, se producen una serie de modificaciones fisiológicas (en la respiración, la tasa cardiaca, etc.) que escapan a nuestro control, pero que son detectadas por los sensores del polígrafo. La idea que subyace a todo esto es que los mentirosos muestran una mayor excitación fisiológica cuando se les pregunta.

Sin embargo, todas las pruebas que se han realizado bajo parámetros estrictamente científicos no han podido avalar la utilidad del polígrafo para detectar mentiras fuera de toda duda. La activación fisiológica no es específica de las mentira, sino que puede activarse por otras muchas razones.La última revisión realizada en 2019 sobre la utilidad del polígrafo, siguen considerando sus resultados pobres y de poca confianza.

Un enfoque que podría tener más futuro es el que se denomina “análisis de contenido basado en criterios” (CBCA), y que se basa en el supuesto de que las declaraciones basadas en la experiencia tienen una mayor calidad de contenido que las declaraciones fabricadas, lo que significa que son más ricas en detalles y pueden contratarse con fuentes externas y con la realidad. Sin embargo, tampoco puede utilizarse de una forma fiable, ya que contiene muchos problemas metodológicos.

Otros métodos, como la monitorización de la realidad, la resonancia magnética, la entrevista cognitiva, etc., aunque prometedores, tampoco muestran la suficiente fiabilidad como para ser utilizadas en un juicio fuera de toda duda. Esto no significa que, en un futuro lejano o no tan lejano, podamos ser capaces de identificar cuándo una persona miente o dice la verdad.

Si te ha gustado este artículo y crees que podemos ayudarte, contacta con nosotros. Nos avala una amplia experiencia en psicología clínica, intervención y asesoramiento psicológico/emocional a personas adultas.

Más información:

🏠 Apoyo Psicológico Online

📲 689 113 038

📧 contacto@apoyopsicologicoonline.com

👨‍💻www.apoyopsicologicoonline.com

Apoyo Psicológico OnlinePsicología online